Con el programa Retorno Voluntario, la Fundación Altius ha acompañado a 690 familias en el proceso de regreso a su país de origen en el último año.
Cuando una persona migrante se enfrenta a la decisión de regresar al país de origen no suele haber detrás un impulso repentino, sino situaciones de vulnerabilidad extrema, falta de medios económicos, precariedad o imposibilidad de regularizar su estatus.
El Programa Retorno Voluntario y Fundación Altius
Detrás de cada solicitud de retorno voluntario hay una historia de expectativas que de alguna forma choca con la realidad. Este es el caso de Walter, joven colombiano que, tras viajar a Ucrania junto a otros jóvenes con experiencia militar, para trabajar como mercenario en la guerra, se encontró en un contexto marcado por la incertidumbre y por experiencias muy difíciles. Durante las entrevistas que sostuvimos nos contó que perdió a varios de sus compañeros en la guerra y que no le pagaron el sueldo que le habían prometido y, tras conseguir salir del país, inició un recorrido que le llevó primero a Barcelona y posteriormente a Valencia.

Lejos de Colombia, sin recursos y sin una red de apoyo, no tenía claro cómo podía regresar a su país. Fue en Valencia donde la Policía entró en contacto con él y se activó la intervención de los servicios sociales. Una trabajadora social conoció su situación y le puso en contacto con Fundación Altius, donde comenzó a gestionar su retorno a Colombia.
A partir de ese momento, el equipo del programa de Retorno Voluntario comenzó a acompañarle y a gestionar las diferentes actuaciones necesarias para hacer posible su regreso.
Un retorno acompañado y planificado, el objetivo del joven era claro: regresar a Colombia y reencontrarse con su familia.
En su país le esperaban su mujer y su hija, a quien todavía no había podido conocer. Para él, poder regresar significaba recuperar la posibilidad de estar junto a ellas después de una experiencia que le había mantenido alejado de su hogar.
Desde Fundación Altius se le ofreció orientación y acompañamiento durante el proceso, además de apoyo en las diferentes gestiones necesarias para organizar su retorno. En su caso, en tan solo diez días se pudo preparar todo lo necesario para que pudiera regresar a Colombia.
Este acompañamiento permitió dar respuesta a una situación personal compleja y avanzar, paso a paso, hacia el objetivo que se había marcado desde su llegada a Valencia: volver a su país y reunirse con su familia.
El papel del programa Retorno Voluntario
El Retorno Voluntario no consiste únicamente en facilitar el regreso de una persona a su país de origen. Detrás de cada proceso hay una historia y unas circunstancias diferentes, y el acompañamiento comienza precisamente por conocerlas.
Desde Fundación Altius se ofrece orientación y apoyo durante el proceso de retorno, acompañando a las personas en las diferentes gestiones necesarias para que puedan regresar a sus países de origen de forma planificada y con las ayudas disponibles en cada caso.
En el caso de este joven, ese acompañamiento permitió poner en marcha en pocos días las gestiones necesarias para hacer posible su regreso a Colombia.
Finalmente, pudo reencontrarse con su mujer y conocer a su hija recién nacida, dando paso a una nueva etapa junto a su familia.
Su historia muestra la importancia de contar con apoyo cuando una persona se encuentra lejos de su país y atraviesa una situación de especial vulnerabilidad.
Acompañar también significa escuchar, orientar y facilitar los medios necesarios para que una persona pueda tomar decisiones sobre su propio futuro y, cuando así lo desea, regresar a casa.
El programa Retorno Voluntario se desarrolla con el apoyo del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y está cofinanciado por Fondos Europeos.

