Fundación Altius es una de las entidades fundacionales de esta organización colaborativa.
Del 13 al 17 de abril, tuvo lugar en Amecameca, cerca de la Ciudad de México, el I Congreso Internacional de Opera Misericordiae, una red de colaboración recién constituida que reúne obras de caridad cristiana vinculadas al Regnum Christi, con presencia en los cinco continentes. Todas están centradas especialmente en acompañar a las personas más necesitadas, en riesgo de exclusión social y sin recursos.
Esta iniciativa surge con el deseo de intensificar una acción conjunta en favor de los más desfavorecidos, fortalecer la colaboración entre entidades y obras sociales y responder con mayor eficacia a las necesidades del mundo actual. Inspirada en el amor del Corazón de Jesús y en la Doctrina Social de la Iglesia, la red busca hacer vida las obras de misericordia mediante un servicio cercano, organizado y transformador.
Durante cuatro días, 34 participantes en representación de 16 entidades procedentes de Estados Unidos, México y Europa compartieron experiencias, aprendizajes y buenas prácticas.
Las organizaciones participantes fueron: Catholic World Mission, VIS Foundation, Mano Amiga México, Instituto Anáhuac para la Transformación Social, Misión MásAlto, Medical Mission Network, Plan 2040, Albergue Sagrada Familia, Helping Hands Medical Missions, Fundación Altius España, Juventud y Familia Misionera. Además, estuvieron presentes algunas instituciones de apoyo: ORSSER (Oficina Regional de Servicios), la Oficina Territorial del Regnum Christi (México y Centroamérica), el área general de “Vida y Misión” de la Federación RC, la Dirección General de los Legionarios de Cristo y la Regina Apostolorum Foundation. Todas ellas trabajan en ámbitos diversos, como la educación y la formación, la atención a necesidades básicas, la capacitación para el empleo, la nutrición, la atención médica y la promoción de campesinos y comunidades vulnerables, entre otros, pero con un mismo propósito: poner a la persona en el centro y trabajar por su dignidad integral.
El congreso se consolidó como un espacio de encuentro, oración, formación y reflexión en el que se generaron importantes sinergias y alianzas. Sin buscar la uniformidad y respetando la identidad e independencia de cada organización, los participantes destacaron el valor de la diversidad de enfoques y metodologías, entendida como una riqueza que permite complementar esfuerzos y multiplicar el impacto.
«No hacemos lo mismo, y ahí está precisamente nuestra fuerza: en cómo nos complementamos y en cómo, juntos, podemos llegar más lejos», fue una de las ideas clave compartidas durante el encuentro.
Entre los principales frutos del encuentro destacan la creación de una red internacional sólida basada en la colaboración y el apoyo mutuo; el intercambio de conocimientos y mejores prácticas; la generación de nuevas alianzas estratégicas; la apertura a proyectos conjuntos y el crecimiento en nuevos territorios; y el fortalecimiento de la identidad y misión compartida.
Asimismo, se definieron ejes de actuación para los próximos años, centrados en ampliar el alcance global de las iniciativas, canalizar mejor las ayudas y detectar nuevas oportunidades donde la presencia de las obras de misericordia sea más necesaria.

