Cuando se cumplen 500 días desde la DANA que azotó la Comunidad Valenciana el 29 de octubre de 2024, Fundación Altius continúa presente en las zonas más afectadas, acompañando a miles de familias en su proceso de recuperación. Lo que comenzó como una respuesta de emergencia se ha transformado en un proyecto integral de reconstrucción social, económica y humana.
Desde el primer momento tras la catástrofe, la Fundación activó una red de ayuda que movilizó a voluntarios, empresas y donantes de toda España. En pocas horas se habilitó un gran centro logístico en Valencia para recepcionar y distribuir productos de primera necesidad., material de limpieza y equipamiento básico para las labores de recuperación.
Más de 1.500 voluntarios participaron en la organización y distribución de ayuda, mientras que empresas colaboradoras aportaron recursos logísticos y tecnológicos que permitieron hacer llegar los productos directamente a las familias afectadas.
Este almacén, ubicado en Mártires Valencianos en la ciudad de Valencia, se mantiene actualmente como espacio clave de gran capacidad desde donde se organizan y distribuyen donaciones recibidas tras la DANA.
Distribución de donaciones activa
La intención de Fundación Altius es mantener operativo este espacio de recepción de donaciones para garantizar que la ayuda recibida a lo largo de este periodo, tanto en este lugar como en otros puntos de recepción de otras entidades, no se pierda. Para ello, pone a disposición de todos los organismos que lo necesiten este almacén recibiendo donaciones de los centros de acopio que han ido cerrando sus puertas y una vez concluida la fase de emergencia, mantiene la entrega de recursos tanto a instituciones de la zona DANA como a otras organizaciones que atienden a personas en situación de vulnerabilidad en la Comunidad Valenciana.
De la emergencia al día a día
La intervención ha ido evolucionando desde la ayuda de emergencia hacia un acompañamiento a medio y largo plazo. Tras la primera fase centrada en la distribución de bienes esenciales, la Fundación ha impulsado iniciativas para apoyar la recuperación social y económica del territorio.
Entre ellas destacan programas de atención a familias, apoyo psicológico y acompañamiento infantil, formación en oficios así como la apertura de puntos de ayuda estables en municipios especialmente golpeados por las inundaciones, como Paiporta y Benetússer.
Reconstrucción social y oportunidades de empleo
Uno de los ejes actuales del trabajo de la Fundación es la recuperación del tejido social y laboral de las zonas afectadas. En este sentido, se han puesto en marcha proyectos que combinan formación y reconstrucción, como iniciativas que preparan a jóvenes en oficios de la construcción mientras participan en la rehabilitación de locales y espacios dañados por la riada.
Además, el acompañamiento jurídico ha permitido apoyar a familias especialmente vulnerables, entre ellas personas migrantes afectadas por la catástrofe, facilitando su regularización administrativa y su integración laboral.
Una presencia que continúa
Para Fundación Altius, la ayuda no termina con la emergencia. Como han señalado sus responsables en diferentes ocasiones, el objetivo es permanecer junto a las personas afectadas durante todo el proceso de recuperación.
“Desde nuestra sede en Valencia seguimos presentes, permanecemos para avanzar y acompañar”, señalan desde la organización, que sigue trabajando en la zona con el apoyo de voluntarios, entidades sociales, organismos públicos y empresas.
En Benetússer, la Fundación cuenta con una sede oficial registrada, lo que permite acceder a recursos y trabajar en coordinación con el ayuntamiento y otras entidades del territorio. En Paiporta también se dispone de un local operativo desde el que se impulsan distintos proyectos de apoyo a las personas más afectadas por la emergencia.
Entre las principales intervenciones destaca el dispositivo de apoyo integral a familias en situación de extrema vulnerabilidad, a través del cual se realiza la entrega de productos básicos.
A esta labor se suma el desarrollo de actividades de refuerzo socioeducativo y ocio terapéutico dirigidas a niños, niñas y adolescentes, con iniciativas como escuela de verano, excursiones y talleres familiares que buscan favorecer el bienestar emocional tras la experiencia vivida.
Asimismo, se impulsa la intervención comunitaria de carácter intercultural e intergeneracional, orientada a fortalecer la cohesión social mediante actividades grupales, salidas y espacios de convivencia entre vecinos.

